Expansión maxilar y respiración oral: ¿por qué también necesitamos al otorrino?
“Mi hijo respira por la boca y tiene el paladar estrecho. ¿Con un expansor va a respirar mejor?”
Es una pregunta frecuente en consulta y la respuesta es: puede ayudar, pero no siempre es suficiente.
La respiración, la vía aérea y el crecimiento de los maxilares están relacionados. Por eso, cuando un niño respira habitualmente por la boca, no debemos pensar únicamente en ortodoncia u ortopedia: necesitamos investigar por qué no está respirando adecuadamente por la nariz.

¿Por qué un niño respira por la boca?
La respiración debería realizarse predominantemente por la nariz. Cuando un niño mantiene la boca abierta o respira habitualmente por ella, puede existir alguna dificultad para el paso del aire.
Algunas causas pueden ser:
Adenoides o amígdalas aumentadas de tamaño.
Rinitis o congestión nasal frecuente.
Alteraciones anatómicas de la vía aérea.
Hábitos que persisten aun cuando la obstrucción ha mejorado.
Algunas señales que los papás pueden detectar son dormir con la boca abierta, roncar, mantener los labios separados durante el día o presentar dificultad frecuente para respirar por la nariz.
¿Qué tiene que ver el maxilar?
Mucho.
El maxilar superior forma parte tanto de la boca como de la cavidad nasal. En algunos niños que presentan respiración oral también encontramos un maxilar estrecho, paladar profundo o mordida cruzada.
Cuando existe una indicación ortopédica, podemos realizar una expansión maxilar, un tratamiento que busca aumentar transversalmente el ancho del maxilar superior.
Debido a esta estrecha relación anatómica, la expansión también puede producir cambios favorables en las dimensiones de la cavidad nasal.
Pero aquí está lo más importante:
Un expansor no necesariamente soluciona la respiración oral
Podemos ampliar un maxilar estrecho, pero si el niño tiene, por ejemplo, adenoides aumentadas de tamaño que dificultan el paso del aire, esa obstrucción puede continuar existiendo.
Por eso no debemos utilizar la expansión maxilar como una solución aislada para la respiración oral.
Primero debemos preguntarnos:
¿Por qué este niño está respirando por la boca?
Y ahí es donde entra el trabajo multidisciplinario.
Ortodoncista + otorrinolaringólogo
Cada especialista estudia una parte diferente del problema.
Desde la ortodoncia y ortopedia maxilar evaluamos el crecimiento de los maxilares, el ancho del paladar, la mordida, la posición de los dientes y si existe indicación para realizar una expansión.
El otorrinolaringólogo puede evaluar la vía aérea, nariz, adenoides y amígdalas para determinar si existe alguna obstrucción que esté dificultando la respiración nasal.
En algunos pacientes será necesario tratar ambas cosas.
No se trata solamente de tener los dientes derechos
Cuando valoramos a un niño en crecimiento, no queremos observar únicamente si sus dientes están derechos o chuecos.
Nos interesa evaluar cómo están creciendo sus maxilares y cómo está funcionando todo el sistema.
Por eso, si tu hijo respira por la boca, ronca, duerme con la boca abierta o tiene dificultad para respirar por la nariz, es importante mencionarlo durante su consulta de ortodoncia.
En Clínica Dental Lomas Verdes realizamos una valoración del crecimiento, mordida y desarrollo de los maxilares y, cuando detectamos signos relacionados con la vía aérea, recomendamos una valoración complementaria con otorrinolaringología.
Porque en algunos niños el expansor puede ser parte de la solución, pero no necesariamente es toda la solución.





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